Fichar no debería ser complicado: así funciona un terminal de control horario conectado a la nube

Un trabajador llega a la empresa, acerca su tarjeta al terminal de control horario y empieza su jornada.

Eso es todo.

Sin abrir una aplicación, sin buscar una contraseña y sin dedicar tiempo a aprender un programa nuevo.

Detrás de ese gesto tan sencillo tiene que haber un sistema conectado a la nube que permite a la empresa consultar los registros, gestionar incidencias y tener toda la información organizada.

Y precisamente ahí está una de las claves para muchas pymes: que el control horario sea sencillo para quien ficha y sencillo para quien lo gestiona.

Un terminal de control horario y la información en la nube

Durante años, el fichaje mediante terminal ha estado asociado a dispositivos que simplemente almacenaban los registros de los trabajadores.

Hoy el planteamiento ha de ser diferente.

El terminal sigue estando físicamente en la empresa. Los empleados pueden fichar mediante tarjeta, llavero o código, pero los registros se sincronizan con una plataforma online.

El resultado es bastante práctico.

El trabajador tiene un punto de fichaje claro y la persona encargada de gestionar la jornada puede acceder a la información desde su ordenador, esté donde esté.

No hace falta estar delante del terminal para consultar los registros.

La tecnología no tiene por qué complicar las cosas

Si una empresa necesita principalmente registrar entradas y salidas, consultar los fichajes y descargar sus informes, probablemente no necesite una plataforma llena de herramientas que nunca va a utilizar.

Por eso, al elegir un control horario, también conviene hacerse una pregunta muy sencilla:

¿Realmente voy a utilizar todo lo que estoy pagando?

Una solución sencilla puede ser suficiente para cubrir las necesidades reales de muchas empresas.

El terminal de control horario tiene una ventaja que no tiene el móvil

El teléfono móvil es muy útil para determinados trabajadores.

Un comercial, un técnico que se desplaza o una persona que trabaja desde diferentes ubicaciones puede necesitar fichar desde una aplicación o desde la web.

Pero pensemos en una oficina.

O en un almacén.

O en un comercio.

Si todos los empleados entran por la misma puerta, ¿por qué necesita cada uno utilizar su teléfono para fichar?

Un terminal situado en la entrada resuelve el problema de una forma mucho más directa.

Llegas, fichas y sigues con tu jornada.

Y si la empresa tiene trabajadores fuera, tampoco hay que elegir

Una de las ventajas de conectar el terminal con una plataforma online es que no obliga a utilizar un único sistema.

Puede haber trabajadores que fichan siempre en el centro y otros que pasan buena parte de su jornada fuera.

En ese caso, cada perfil puede utilizar el método que mejor encaje con su trabajo.

Terminal de control horario para quienes están en el centro.

Web o aplicación para quienes trabajan fuera.

Todos los registros terminan en el mismo lugar.

Así, la empresa no tiene que adaptar su forma de trabajar a la tecnología. Es la tecnología la que se adapta a la empresa.

El precio también debería ser sencillo

Contratar una plataforma aparentemente económica y descubrir después que determinadas funciones, usuarios o servicios tienen un coste adicional.

Para una pequeña empresa, estos detalles importan.

Una solución de control horario debería permitir conocer qué se está contratando y pagar en función de las necesidades reales.

No tiene mucho sentido que una empresa de pocos trabajadores tenga que asumir el coste de una plataforma pensada para una gran compañía si no va a utilizar la mayoría de sus funciones.

Y cuando tienes una duda, quieres hablar con alguien

Hay algo que ninguna plataforma puede solucionar por sí sola: las dudas.

¿Qué ocurre si hay que añadir trabajadores?

¿Y si hay que cambiar la configuración del terminal?

¿Y si un registro necesita ser revisado?

¿Y si simplemente no sabes dónde está una determinada opción?

Por eso, además del software y del dispositivo, el soporte técnico es importante.

Tener detrás a una persona que conozca el sistema y pueda ayudarte puede ahorrar bastante tiempo, especialmente durante la puesta en marcha.

Una propuesta diferente para las pymes que incluye terminal de control horario

Ese es el planteamiento de Biological Control.

Un terminal físico conectado a la nube, una plataforma sencilla y diferentes opciones de fichaje para adaptarse a cada tipo de trabajador.

Sin convertir el control horario en un complejo sistema de recursos humanos.

La propuesta parte de una idea bastante sencilla: si una empresa solo necesita determinadas funciones, debería poder contratar solo lo que necesita.

Además, el soporte técnico personalizado acompaña a la empresa cuando necesita ayuda.

Puedes consultar las opciones de control horario de Biological Control y comprobar qué solución puede encajar mejor con el funcionamiento de tu empresa.

Se trata de facilitar algo muy sencillo

Registrar una entrada.

Registrar una salida.

Tener la información disponible.

Y poder gestionarla cuando sea necesario.

Un terminal de control horario físico conectado a la nube consigue precisamente eso: mantener sencillo el fichaje y facilitar la gestión detrás del mismo.

Y, para muchas pymes, quizá eso sea exactamente lo que necesitan.

biologicalcontrol

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